El más completo directorio en español

HOME| Titulares| Diarios| Radios| TV.| Buscadores| Economía| Mundo| Alternativos| Archivo| Mail

 

Latinoamérica

Argentina

Norteamérica

Europa

Medio Oriente

Irak

Asia

Africa

Medios

Internet

Autores

Especiales

Archivo

TITULARES
del Mundo

I Argentina I Brasil I
I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía I

EN VIVO

Radios del
Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente
I Internacionales I

MEDIOS
ALTERNATIVOS


I Periódicos
 
y Redes
I
I
Agencias
 de Noticias I
I
Publicaciones
 
y Sitios I
I
Prensa
 
de Izquieda I

BUSCADORES

del Mundo


I América del Norte I
I América Central I
I América del Sur I
I Europa I España I
I Africa I Asia I
I Medio Oriente I
I Oceanía I
I Temáticos I
I Internacionales

TELEVISION

      del Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente I

ECONOMIA
MUNDIAL


I América Latina I
I Africa I Asia I
I España I EE.UU. I
I Europa I
I
Oceanía I  
I Canadá
I Medio Oriente
Bolsas del Mundo I

MEDIOS

del Mundo


I Agencias
de Noticias I

I Diarios I 
I Revistas I
I Radios I
I Televisión I

 

Agregar 
a favoritos

Recomendar
 este sitio

 
 

NOTICIAS

NORTEAMERICA  

Wednesday, 15 de June de 2005

 

La derecha contra la doctrina Bush en Irak

 
 

(IAR-Noticias)  15-Jun-05                                     

Por Marcelo Raimon - Proceso / apro

Las críticas a la ocupación de Irak y al creciente militarismo ya no son en Estados Unidos exclusividad de los grupos de derechos civiles y organizaciones de izquierda, sino que están creciendo, incluso, entre sectores de la derecha, como sugirió días atrás la presentación del libro de un egresado de la escuela de West Point --conservador, veterano de la guerra de Vietnam y exsoldado profesional-- en el centro de estudios Cato, una las principales “fábricas” del pensamiento libertario estadunidense.

Ante un auditorio repleto, Andrew Bacevich, el autor de The new American militarism - How Americans are seduced by war, dejó en claro desde el principio: “yo no soy un pacifista, tampoco un antinorteamericano ni mucho menos un comunista”, y tranquilizó a sus oyentes; pero luego de esa confesión llegaron las críticas devastadoras.

Según el experto, los estadunidenses están “infatuados con el poder militar desde el fin de la Guerra Fría” y los gobiernos de turno se alejaron hace tiempo del “concepto del uso de la fuerza como último recurso”.

“Si mañana abrimos el diario y nos enteramos de que anoche las fuerzas estadunidenses atacaron Irán nadie se sentirá sorprendido, porque ese es el reflejo esperado” de parte del gobierno, señaló Bacevich, quien es también profesor en la Universidad de Boston; pero parece fuera de lugar vestido de traje y corbata y no de rigurosa fajina militar.

Bacevich apuntó hacia la Casa Blanca desde la derecha y disparó con munición gruesa pero no sin cierta admiración. El presidente George W. Bush, dijo, concretó una maniobra “perniciosa” aunque también “brillante” cuando declaró, tras los atentados del 11 de setiembre del 2001 contra el Pentágono y las torres gemelas de Nueva York: “Estamos en una guerra global (contra el terrorismo) que no sabemos cuándo va a terminar.”

Esa afirmación, señaló el experto, es la que le brindó a Bush la carta blanca para sus movidas militares. “Sin disminuir en absoluto los horrores y la importancia del 11 de setiembre –dijo Bacevich--, fue un error anunciar la guerra global contra el terrorismo” de la manera en que lo hizo Bush, poniendo en marcha el músculo militar de Estados Unidos y no a través de la cooperación entre los servicios de policía e inteligencia internacionales, dejando a las fuerzas armadas como una herramienta para utilizar en pequeñas dosis a través de operaciones especiales.

Al fin y al cabo formado a la antigua, Bacevich –quien dirige el Centro para las Relaciones Internacionales de la Universidad de Boston y enseñó también en la Johns Hopkins University y en West Point-- propone un viejo remedio para los nuevos problemas: “El fundamentalismo islámico es una amenaza ideológica y debe ser enfrentada como lo fue el comunismo durante la Guerra Fría: contenerlo y esperar a que caiga por sus propias contradicciones.”

El exsoldado está realizando una gira por todo el país –al estilo estadunidense-- para presentar su libro, el cual está levantando una seria polémica en Estados Unidos. Su presentación en Washington, el 27 de mayo, fue uno de los momentos culminantes del trayecto y en el Cato Institute fue recibido con los brazos abiertos.

“Yo estoy conmovido por el emergente consenso entre la derecha política” contra la forma en que el gobierno de Bush está llevando adelante la lucha contra los grupos terroristas internacionales y la ocupación de Irak, señaló Christopher Preble, el director del centro de estudios internacionales del Cato Institute. Este consenso, explicó Preble a la agencia Apro, alcanza “incluso a muchos de los que apoyaron la decisión de intervenir en Irak, pero que ahora se están cansando de los costos y los riesgos de una ocupación prolongada”.

El experto del Instituto Cato enumeró que “la venerable revista conservadora National Review ya publicó varias columnas en este sentido, mientras que la American Conservative Magazine viene siendo un opositor consistente de la intervención en Irak”. Por otro lado, siguió, “la neoconservadora Weekly Standard y la liberal New Republic adoptaron posiciones similares respecto de la política exterior (de la Casa Blanca), sugiriendo una nueva convergencia entre esos dos sectores, mientras que los libertarios, los conservadores tradicionales y los liberales antibélicos están formando un nuevo consenso en oposición a la doctrina Bush”.

En efecto, el presidente fue un blanco favorito durante la presentación del libro de Bacevich. El autor reconoció que tanto Bush como el vicepresidente Dick Cheney deben ser considerados responsables por los errores y los costos de sus maniobras en la lucha contra el terrorismo.

Según Bacevich, Bush sufre de “inhabilidad de pensar en términos realistas”, por lo cual recurre a la fuerza militar cuando se le presenta un problema. El experto pidió, además, que se “revisen” las decisiones tomadas durante la invasión y la ocupación de Irak por los principales líderes militares, desde John Abizaid a Ricardo Sanchez.

En su libro, Bacevich dice, sin embargo, que la “obsesión” estadunidense por el liberalismo involucra tanto a republicanos como demócratas. “Hoy, como nunca antes, los estadunidenses están cautivados por el poder militar –escribió. La supremacía militar global que Estados Unidos disfruta actualmente, y que se mueve hacia la perpetuación, se hizo central a nuestra identidad nacional.”

El enorme peso de la maquinaria de guerra de Estados Unidos llevó a muchos estadunidenses, afirma el autor, a pensar que “nos hemos convertido en maestros de todos los asuntos militares”, lo que provocó que “los líderes políticos” del país “hayan ya demostrado su intención de aprovechar esa maestría para rediseñar el mundo de acuerdo a los intereses y valores de Estados Unidos”.

Hoy por hoy no hay ningún político estadunidense, aunque sea mínimas oportunidades de llegar a la Casa Blanca, que reniegue de esta convicción, aseguró Bacevich, según el cual el nuevo militarismo de Estados Unidos “se desarrolló durante un largo tiempo, en particular, después, o a pesar, de la guerra de Vietnam”.

Bacevich dijo que, a su juicio, “el militarismo es un proyecto bipartidario” en Estados Unidos. Un cambio de esta tendencia, agregó, “no va a llegar eligiendo a otra persona como presidente” del país.

La afirmación del autor encontró eco en la campaña electoral del año pasado, cuando el candidato demócrata, el senador John Kerry, no dudó en destacar su pasado de medallas en Vietnam, sobre la campaña contra la guerra que lanzó cuando regresó del sudeste asiático. De hecho, Bacevich dice que el militarismo es prácticamente el único elemento “unificador” que queda entre los estadunidenses.

“Nunca fuimos pacifistas”, aclaró el exsoldado, pero lo nuevo es que ahora los estadunidenses buscan de manera obsesiva “una supremacía militar perpetua, a pesar de la situación global y de las características de las amenazas” que, tras el final de la Guerra Fría, no obligan de manera dramática al país a entrar en semejante carrera, indicó.

Para Bacevich, este proceso comenzó tras la derrota en Vietnam, como una forma de, precisamente, cerrar esa herida. Esto puede sonar “irónico”, apuntó Pueble por su parte, pero “los militares estadunidenses buscaron entonces reafirmar la importancia del combate, para asegurarse un lugar para ellos mismos”. Temerosos de perder el control del planeamiento de las guerras, como ocurrió en Vietnam, entonces apuntaron, inteligentemente, a “restaurar las relaciones con los civiles” y a lograr que el manejo de las fuerzas militares quede en manos de soldados profesionales.

A juzgar por los resultados, las fuerzas armadas lograron su objetivo. Por un lado se abolió la conscripción obligatoria, haciendo protagonistas a los militares de carrera. Y, por el otro, se logró rehabilitar la imagen de los soldados. Durante la presentación del libro se hizo una comparación inquietante entre la imagen de los militares estadunidenses como baby killers en Vietnam y la práctica impunidad de los responsables de las torturas en la cárcel iraquí de Abu Ghraib.

En este sentido, Bacevich señala otra consecuencia del nuevo militarismo, las “expectativas grandiosas” que los estadunidenses, y sus gobernantes, depositan en los soldados. El autor afirma que la “nueva estética” característica de las formas modernas de la guerra –unidades compactas de soldados súper entrenados y voluntarios altamente motivados-- “contribuyó a un apreciable empujón hacia arriba del estatus de los militares”. Los soldados pasaron a ser vistos como la viva manifestación de este militarismo, dice Bacevich.

La presentación de este exsoldado en el más destacado centro de estudios libertario –es decir que aquellos que abogan por el libre mercado a ultranza y la limitación de los poderes estatales-- de Washington es parte de una creciente tendencia. Algunos expertos del Instituto Cato forman parte de la Coalition for a Realistic Foreign Policy, a la que también pertenece Bacevich y decenas de profesores conservadores y liberales de todo el país. Este centro viene gestando esta oposición desde la derecha y hasta alertó sobre la “preocupante tendencia imperial” del gobierno del presidente Bush.

Uno de los artículos en la portada del website de la Coalition advierte, por ejemplo, sobre las peligrosas consecuencias de un ataque militar estadunidense sobre Irán, que algunos analistas, citados en la nota, especulan podría ocurrir este mismo mes de junio.
 

 VOLVER A HOME

comentar esta nota

© Copyright 2003  iarnoticias.com | Derechos reservados | Director Rodrigo Guevara

 

Se autoriza el libre uso, impresión y distribución de toda la información editada, siempre y cuando no sea utilizada para fines comerciales y sea citada la fuente.

contactos@iarnoticias.com