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(IAR-Noticias)
12-En-06 EFE
Así como algunos son
adictos a las drogas, el juego o el tabaco, otros lo son a pasar horas pegados a
Internet, un fenómeno que un creciente grupo de especialistas de Estados Unidos
considera un "problema psiquiátrico".
La enfermiza afición a la red ha
sido ya diagnosticada por ciertos expertos como Trastorno Adictivo a Internet
(TAI), y se estima que entre el seis y el diez por ciento de los aproximadamente
189 millones de usuarios en EEUU lo padecen. También llamada
"Internet-dependencia" e "Internet-compulsión", esa adicción se detecta
por comportamientos relacionados con la red que interfieren en la vida normal de
una persona, causando estrés severo a su familia, amigos y trabajo.
Una persona que pasa horas al día
frente a la computadora navegando por Internet, enviando correos electrónicos,
negociando acciones, chateando o jugando puede considerarse un "ciberadicto"
y, por tanto, necesita ayuda.
Así lo consideran especialistas
como la psiquiatra Hilarie Cash, cuyo Servicio de Adicción a Internet y
Ordenadores, en la Universidad de Pensilvania, es visitado por pacientes
diagnosticados con el TAI.
Cash ha identificado como síntomas
del TAI la constante preocupación por "estar conectado", así como mentir
acerca del tiempo que se pasa navegando por Internet o sobre el tipo de
contenido visto, además de aislamiento social, dolor de espalda y aumento de
peso.
Si el patrón de uso de Internet
interfiere con tu vida o tiene impacto en tus relaciones de trabajo, familiares
y de amistad, debes de tener un problema", anota otra experta, Kimberly Young,
investigadora líder de las adicciones a Internet.
Young es la fundadora del Centro
para Adicciones en la Red, con sede en Bradford, Pensilvania, donde funcionan
grupos de apoyo a las "ciberviudas", esto es, las esposas de adictos a
las relaciones amorosas, la pornografía o las apuestas vía Internet.
En opinión de Young, los "ciberadictos"
optan por el placer temporal en lugar de las relaciones íntimas y profundas.
Los enfermos cibernéticos entran en un círculo vicioso, ya que la pérdida
de autoestima crece a medida que aumenta su adicción a Internet, lo que a su vez
eleva su necesidad de escapar de la realidad y de refugiarse en la red.
"La infidelidad vía Internet
es el mayor problema que tratamos. Más del 50 por ciento de nuestros clientes
son individuos y parejas que sufren sus secuelas", dice Young, autora del libro
"Caught in the Net" (literalmente, "Atrapado en la Red"), el primero en abordar
el tema del "ciberadulterio".
Otros tipos de adicciones son las
relacionadas con actividades interactivas como el "chateo", la mensajería
instantánea y los videojuegos, así como los sitios de apuestas, subastas y
compras.
Para Cash, los "ciberadictos"
tienden a padecer otros problemas mentales, como depresión y ansiedad, o a
sobrellevar relaciones familiares o de pareja problemáticas.
Ese panorama viene a confirmar el
resultado de encuestas citadas por psiquiatras especializados en el TAI, que
revelan que más de la mitad de los adictos a Internet lo son también a las
drogas, alcohol, tabaco o sexo.
En EEUU, el TAI es tratado por un
creciente número de centros médicos especializados, entre ellos los de la
Universidad de Maryland en College Park y el Centro de Estudios de Adicciones al
Ordenador, del hospital McLean, en Belmont.
Con todo, algunos psiquiatras son
escépticos y señalan que el uso abusivo de Internet debe calificarse de
adicción "legítima", ya que no tiene los mismos efectos negativos en la familia
o la salud que adicciones propiamente reconocidas, como el alcoholismo.
"Internet es un medio de
comunicación. No es como la heroína, que te aisla y te hace dependiente",
dice la psicóloga Sherry Turkle, autora del libro "La vida en pantalla: La
construcción de la identidad en la era de Internet", considerado una de las
guías de quienes consideran que no hay nada de malo en la actual fiebre
cibernética.
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