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(IAR-Noticias)
30-Dic-05 Agencias
El
Departamento de Defensa de EEUU informó de un incremento desde el día de Navidad en el
número de prisioneros en la Bahía de Guantánamo que participan en una huelga de
hambre, que ya se prolonga cinco meses.
La
cifra de detenidos en huelga de hambre llega ahora a 84, luego de que 46
presos de sumaran a la protesta el 25 de diciembre, de acuerdo a la misma
fuente.
El teniente coronel Jeremy Martin,
portavoz militar, dijo que 46 detenidos de la prisión por supuesto terrorismo
internacional en la base naval estadounidense de Guantánamo, Cuba, se unieron a
la huelga de hambre el pasado domingo.
El Ejército define al huelguista de
hambre a alguien que se ha negado a tomar nueve comidas consecutivas.
Según abogados de los presos, la
huelga de hambre comenzó en agosto para exigir un juicio justo. Los detenidos
también piden que las condiciones en la prisión se ajusten a la Convención de
Ginebra.
Adam Brookes, corresponsal de la BBC en Washington, señala que el Departamento
de Defensa se ha negado a informar sobre la condición médica de los presos en
huelga de hambre.
En un comunicado, el Pentágono dijo que "provee a los detenidos de nutrición
adecuada a través de sondas nasales".
Grupos de derechos humanos han
expresado su profunda preocupación por la situación de los detenidos en
Guantánamo y exigen saber si se está alimentando en forma forzosa a los
prisioneros.
La alimentación forzosa de detenidos es considerada una forma de tortura,
según le dijo a la BBC Mark Thompson, secretario general de la Asociación
para la Prevención de la Tortura, una organización no gubernamental con sede en
Ginebra.
"Es un caso de trato cruel, inhumano y degradante. Lo que las autoridades
estadounidenses deben hacer es traer negociadores para dialogar con los
prisioneros", agregó Thompson.
Se estima que unas 500 personas se encuentran detenidas en Guantánamo,
muchas de ellas capturadas en Afganistán. Algunas han permanecido encarceladas
durante cerca de cuatro años sin que se hayan presentado cargos en su contra.
Estados Unidos dice considerar a los presos como "combatientes enemigos",
individuos que se enfrentan a sus fuerzas y no pertenecen a un ejército
irregular.
El gobierno estadounidense asegura
que los "combatientes enemigos" no están protegidos por las Convenciones de
Ginebra sobre prisioneros de guerra.
En noviembre, Naciones Unidas rechazó formalmente una invitación de Estados
Unidos para visitar la base, por considerar no aceptables las restricciones
impuestas por Washington al viaje de los observadores.
Los detenidos comenzaron su huelga a
primeros de agosto, después de que el Ejército diera marcha atrás en la promesa
de que la prisión cumpliera la Convención de Ginebra, según los abogados que los
representan.
Los detenidos están dispuestos a
morir para solicitar un tratamiento humano y una audiencia justa sobre si
deben permanecer en prisión, dijo los abogados.
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