En
la primera clara señal después de Ecuador, el "golpe popular" asomó este martes
en Nicaragua cuando miles de
ciudadanos abuchearon al presidente, Enrique Bolaños, y pidieron su
renuncia cuando el mandatario trató de detener una marcha de protesta contra
la carestía de la vida.
Las autoridades nicaragüenses
informaron que el hijo del presidente Enrique Bolaños resultó herido durante las manifestaciones que se llevaron a cabo en protesta por el alza de
los precios del transporte y los productos básicos.
Los guardaespaldas brindan protección al
presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, durante las protestas. (AP)
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Enrique Bolaños Abaunza
es el
hijo mayor del mandatario, un empresario de 55 años con residencia en
Estados Unidos y de vacaciones en Managua,
quien fue trasladado de emergencia al Hospital Militar, luego de resultar
herido en la cabeza por una piedra en las
inmediaciones
de la casa de gobierno.
En la avenida de acceso a la presidencia, la caravana de Bolaños fue recibida
con morteros caseros, bolsas de agua y piedras, lanzadas por enardecidos
manifestantes que fueron rechazados por fuerzas policiales antimotines.
Los medios y agencias reportaron también marchas populares en la mayoría de los departamentos
(provincias), así como bloqueos de la carretera Panamericana.
Desde la Universidad Centroamericana hasta las cercanías de la presidencia (unos
cinco kilómetros) la marcha se desarrolló en paz, aunque cientos de antimotines
protegían las instalaciones del Estado.
Corresponsales de varias agencias
señalaron que algunos de los miles de manifestantes atacaron al presidente
y a sus acompañantes, luego de que el mandatario intentara hablarle a la
multitud.
Según se pudo apreciar en las imágenes mostradas por la televisión local más de
300 policías y
fuerzas especiales rodeaban las instalaciones de la Casa Presidencial, ubicada
junto a la antigua catedral de Managua.
La prensa y los observadores estimaron que más de 10 mil personas marcharon por las principales avenidas de
la capital enarbolando la consigna "Bolaños: renuncia".
"Ellos lo que quieren es crear
caos y crisis, y dañar la economía y el bienestar del pueblo, porque en esas
aguas turbulentas es donde nadan bien", señaló el presidente Bolaños a la
prensa.
Después de haber sido rescatado
socorrido por las fuerzas de seguridad, el presidente de Nicaragua llamó al
diálogo: "Los invito a que vengan a mí y busquemos soluciones", señaló.
El lunes pasado, la asociación de
alcaldes nicaragüenses hizo un llamado a Bolaños para que renuncie a su cargo,
pero el gobierno descartó tal posibilidad.
Desde los medios nicaragüenses -y tal
como sucedió en Quito- señalan que los manifestantes son movilizados por
congresistas del oficialista partido Liberal Constitucionalista y algunos
alcaldes que han iniciado una etapa de desestabilización del presidente.
Los congresistas del gobernante
partido Liberal Constitucionalista han formado una alianza con el Frente
Sandinista de Liberación Nacional, de izquierda, y ahora ambos se oponen al
mandatario.
Aunque Bolaños ganó las elecciones
presidenciales con el apoyo del partido Liberal Constitucionalista, indignó a
los líderes de la agrupación cuando, durante su administración, logró
condenar por corrupción al ex presidente Arnoldo Alemán, la figura más
influyente del Partido Liberal.
El mandatario advirtió el martes que
es imposible mantener los precios del gas en el mismo nivel, ante el
aumento del petróleo en los mercados internacionales.
Bolaños y su gobierno sostienen que
el Congreso impide que se utilicen subsidios para mantener los valores bajos.
En la década de los 80, Bolaños -que
se desempeñaba como líder de algunos gremios empresariales- se opuso al gobierno
del Frente Sandinista de Liberación Nacional.
Durante este tiempo, fue encarcelado
y le confiscaron propiedades, que le fueron devueltas tiempo después.
Los analistas nicaragüenses señalan
que las marchas continuarán, y tal como sucedió en Quito, Ecuador, el efecto
mediático de la televisión impulsará a más manifestantes a salir a protestar
en las calles.