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Fuerzas especiales detuvieron a grupos árabes sospechados de "terroristas".

La "guerra contraterrorista" de Kirchner

Comenzó la cacería de "terroristas islámicos" en la Argentina

En momentos de tensión mundial con el terrorismo, y antes de la Cumbre de las Américas con la presencia de Bush en la Argentina, el gobierno de Kirchner lanzó su propia versión de "cacería de terroristas" en un contexto de "psicosis" alimentado por los medios locales. La operación tiene que ver con un plan de convertir a la Argentina en la base de despegue de la "guerra contraterrorista" en el Cono Sur, cuyos lineamientos operativos esenciales -convenios y leyes- se cerraron con la viisita de Rumsfeld en marzo pasado.

(IAR-Noticias)  25-Jul-05                                                       

José Pampuro, ministro de Defensa de Argentina, y Donald Rumsfeld.

Rumsfeld durante su vista a la Argentina en en marzo pasado. (AP)

Informe especial

A cuatro meses de la Cumbre de las Américas que se realizará en noviembre en Mar del Plata, y en la que estará presente Bush, fuerzas de seguridad lanzaron operativos orientados a detener a grupos de árabes supuestamente comprometidos con actividades "terroristas".

Los procedimientos policiales se realizaron en plena tensión mundial tras los acontecimientos de Londres y en el marco de una campaña local de psicosis terrorista que la prensa argentina viene desarrollando con motivo de la próxima visita del presidente norteamericano al país.

Según lo informado oficialmente, un grupo de ciudadanos de Qatar y dos egipcios nacionalizados argentinos fueron detenidos por algunas horas en operativos policiales realizados el miércoles en las ciudades bonaerenses de Laprida y Balcarce.

Los qataríes -entre cinco y siete- y los egipcios fueron liberados luego de doce horas. Portavoces de la policía informaron que primero se verificaron sus "antecedentes", y se comprobó que pertenecen a un movimiento islámico que se encarga de predicar el islam alrededor del mundo.

Portavoces policiales señalaron que la organización "Jamaat Al Tabligh" se inició en la década del 70 en Europa, cuando los atentados de fanáticos religiosos no estaban en los planes de nadie.

Los ministros de Interior, Aníbal Fernández, y de Defensa, José Pampuro (cuyo gobierno se encuentra en "campaña electoral")  salieron a "ratificar" que la Cumbre de Mar del Plata -a la que vendrá el presidente de Estados Unidos, George Bush- no corre riesgo.

El gobernador provincial, Felipe Solá (también en campaña electoral) dijo ayer que no hay "una explicación muy clara" sobre qué hacían los qataríes en el país.

También aseguró que por este tema estuvo en contacto "en tiempo real, todo el día" con el presidente Néstor Kirchner.

Argentina, base de despegue de la "guerra contraterrorista"

Para los especialistas en el tema, la irrupción de la cacería de ciudadanos islámicos en la Argentina -en sintonía con la "guerra contraterrorista" de Bush- es una de las estrategias que utilizará el gobierno de Kirchner, de aquí a la Cumbre, de noviembre para instalar el "peligro terrorista" en el Cono Sur.

Hay que recordar que los convenios sobre "cooperación antiterrorista" de Washington con el gobierno argentino vienen siendo "trabajados" desde hace mucho por los operadores y lobbystas de la embajada norteamericana, tanto en la Casa Rosada como en el Parlamento.

En marzo de este año, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld,  visitó la Argentina para  cerrar (mejor dicho, imponer) acuerdos concretos ya en curso contenidos en la nueva estrategia de guerra contraterrorista global que Washington y el Pentágono ya tienen diseñada para América Latina, tal cual como fue expuesta en el Congreso estadounidense por el jefe de la CIA, Porter Goss, y el comandante del Comando Sur de EEUU, general Bantz Craddock.

La nueva estrategia  -expresada casi crudamente por los jefes militares y de inteligencia estadounidenses- busca instalar la "guerra contraterrorista" global en América Latina mezclando a las FARC y otras organizaciones armadas con planes del "terrorismo internacional" orientados a vulnerar la seguridad nacional de EEUU y a desestabilizar toda la región.

En la agenda del halcón del Pentágono figuraban los siguientes temas:

  • Ley de inmunidad para las fuerzas especiales de EEUU que operarán en Misiones y en el norte argentino.

  • Firma de un convenio de entrenamiento "contraterrorista"  para las fuerzas armadas y de seguridad argentinas.

  • Ley de autorización a las FFAA argentinas para involucrarse en temas de seguridad interior, función que ahora tienen expresamente prohibida.

  • Firma de un convenio global que abarque los temas esenciales de la "guerra contra el "terrorismo y el narcotráfico".

Concretamente el secretario de Defensa norteamericano, viajó a la Argentina  a acelerar  temas que tienen que ver con el narcotráfico, el "crimen organizado" y el "terrorismo", que en realidad se sintetizan en la "guerra global contra el terrorismo" que la Casa Blanca quiere imponer, comenzando por Argentina.

Lo que vino -según nuestras fuentes- a "cerrar" Rumsfeld en la Argentina es la parte burocrático-legal de la estrategia: establecer convenios legales de cooperación, coordinación, y medidas operacionales conjuntas para "combatir al terrorismo" en toda su dimensión, y cuyo mando central se sitúe en el Comando Sur de EEUU.

La articulación de los temas del área de defensa en el contexto de la "guerra contraterrorista" es parte prioritaria  de la estrategia del comando regional estadounidense, y ahora se la quiere nivelar en un comando conjunto de fuerzas locales latinoamericanas, tal como se desarrolló durante la "guerra antisubversiva", en la década del setenta.

La Ley Patriot de Kirchner

Todas las evidencias indican que el Departamento de Estado y el Pentágono "priorizan" a la Argentina y al gobierno de Kirchner como base de despegue de la "guerra contraterrorista" en el Cono Sur.

En marzo de este año, pocas horas antes de que (el canciller) Bielsa se reuniera con la canciller norteamericana (Condoleezza) Rice, Diputados aprobó las leyes “antiterroristas” reclamadas por los Estados Unidos. Así, Bielsa pudo presentarse en Washington, según la servil expresión del diario Clarín (31/3), “con la tarea cumplida”.

Las leyes aprobadas convierten en legislación interna dos convenios internacionales: la Convención de Represión al financiamiento al terrorismo, de la ONU, y la Convención Interamericana contra el Terrorismo, de la OEA.

Según esta última, los países firmantes están obligados a negar refugio o asilo político a todo “sospechoso de terrorismo”.

La ley aprobada reniega así de principios jurídicos tradicionales –todo “sospechoso” es inocente hasta que se demuestre lo contrario– para establecer exactamente lo contrario, como la Inquisición medieval o la Patriot Act de Bush, que autoriza la detención –sin proceso e indefinida– de los “sospechosos”.

Esto se complementa, naturalmente, con la “ausencia de una definición precisa de terrorismo” (Clarín, 31/3), para elevar la arbitrariedad (y las provocaciones) de los servicios de inteligencia al rango de ley.

"Es significativo que nuestros legisladores aprobaran las leyes pocos días después de que la CIA advirtiera que “América Latina representa hoy un potencial foco de inestabilidad que puede amenazar la seguridad nacional de los Estados Unidos”, señaló entonces el diario La Nación.

Al diario neoliberal argentino le llamaba la atención que las leyes se trataran en medio de una brutal campaña mediática y política contra Hugo Chávez, a quien se acusa de “ayudar a los terroristas”.

Miguel Bonasso, diputado ofiicalista, se opuso a la ley con el argumento de que "dejaremos la puerta abierta para que Washington denomine como terrorista a cualquier país hermano y lo agreda militarmente".

Para los especialistas, la aprobación de las leyes y los convenios "antiterroristas"  establecen un reforzamiento del ya frondoso aparato represivo y de espionaje interno y una acrecentada injerencia del Comando Sur y de la CIA en las Fuerzas Armadas y en el aparato de seguridad de Argentina.

En este contexto, no sorprende que el gobierno de Kirchner -tras los atentados de Londres- haya "primereado" en la caza de "terroristas islámicos" en Latinoamérica, situación que se seguirá repitiendo conforme avance la realización de las Cumbres de las Américas con Bush en Mar del Plata.
 

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