IAR-NOTICIAS

Enero 2003

 

El "progresismo" de la cumbre de Monterrey I 13En04

¿Una rebelión en serio contra Estados Unidos?

13En04

Chávez dispara contra el Imperio

Bush no puede imponer su agenda I 12En04

Oposición a EEUU en la cumbre de Monterrey

12En04

Chávez denuncia que EEUU prepara un golpe en su contra

09En04

Dura y contundente respuesta de Cuba a Estados Unidos

 
 
   

 

 
 

 

 
   
   

 

 
 

 

 
     
 
 

Ultimas Noticias

SECCIONES

Argentina

Latinoamérica

Norteamérica

Europa

Medio Oriente

Irak

Asia

Africa

Especiales

Autores

Medios

Internet

TITULARES
del Mundo

I Argentina I Brasil I
I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía I

EN VIVO

Radios del
Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente
I Internacionales I

BUSCADORES

del Mundo


I América del Norte I
I América Central I
I América del Sur I
I Europa I España I
I Africa I Asia I
I Medio Oriente I
I Oceanía I
I Temáticos I
I Internacionales

TELEVISION

      del Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente I

DIARIOS

del Mundo


I Argentina I Brasil I
I
Estados Unidos I
I
España I Europa I
I
América del Sur I
I
América Central I
I
América del Norte I
I
Africa I Asia I
I
Oceanía I
I Medio Oriente I
I
Internacionales

MEDIOS

      ALTERNATIVOS


I Periódicos y Redes I
I Agencias de
Noticias I
I Publicaciones y Sitios I
I Prensa de Izquierda I

ECONOMIA
MUNDIAL


I América Latina I
I Africa I Asia I
I España I EE.UU. I
I Europa I Oceanía I  
I Canadá
I Medio Oriente
Bolsas del Mundo I

Agregar 
a favoritos

Recomendar
 este sitio

 

 

 

NOTICIAS

LATINOAMERICA

 

 

Wednesday, 14 de January de 2004

 

Cumbre de presidentes en Monterrey

Después de rebelarse todos firmaron lo que quiere Bush

   

Néstor Kirchner y Luiz Inácio 'Lula' da Silva, presidentes de Argentina y Brasil, respectivamente

El único que dio la nota discordante fue el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quién firmó con "reservas"  el documento a favor del ALCA.

   

(IAR-Noticias)14En04 

Al final -y como lo querían Bush y sus funcionarios- los 34 presidentes asistentes a la Cumbre de las Américas  firmaron la declaración  ratificando su compromiso de reanudar en "el plazo previsto", el 1 de enero de 2005,  las conversaciones orientadas a poner en marcha el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

El único que dio la nota discordante fue el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien firmó con "reservas"  el documento  en lo que se refiere al párrafo que menciona al Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) como "instrumento para el desarrollo e integración".

La  "Declaración de Nuevo León" -y más allá de las discrepancias formales que se plantearon en las reuniones - presupone una victoria del grupo liderado por Estados Unidos que impuso lo que venía a buscar: el compromiso de tratar la puesta en marcha del ALCA en el 2005.

La declaración contiene un párrafo en el que los jefes de Estado y de Gobierno apoyan el acuerdo al que llegaron los ministros de Economía sobre la estructura y calendario adoptado para la conclusión de las negociaciones del ALCA "en los plazos previstos", en enero del año que viene, que era el objetivo de "máxima" de Bush y su comitiva.

Hugo Chávez, aseguró que firmó con reservas la Declaración en lo que se refiere al ALCA, tras considerar que existen dificultades para que se concrete en 2005. "En torno a la propuesta ALCA, hubiésemos preferido que no apareciese ningún alcance al respecto en esta declaración. No compartimos la filosofía sobre el modelo propuesto y creemos que el plazo establecido es sumamente breve, a la vuelta de la esquina", subrayó.

La firma del párrafo supone una claudicación del "progresismo" sudamericano que -con Lula y Kirchner a la cabeza- habían cuestionado severamente al ALCA durante todas las reuniones, aseverando que su mención no debería estar incluido en la agenda de la cumbre.

La oposición a la "agenda de Bush" fue encabezada principalmente por los dos líderes más representativos del cono sur latinoamericano, Lula de Brasil, y Kirchner de Argentina, quienes terminaron subscribiendo el acuerdo sin ninguna reserva y conforme a los objetivos norteamericanos.

En las reuniones preparatorias varios países latinoamericanos, encabezados por Brasil y Argentina, cuestionaron la inclusión del ALCA  y de los temas de la seguridad y la corrupción en la agenda, y manifestaron que sólo querían discutir sobre cuestiones atinentes al hambre y la desocupación.

Finalmente el domingo pasado habían amenazado con bloquear la propuesta introducida por Bush y sus aliados a la vez que criticaban la "creciente injerencia de Estados Unidos en la región".

Los diarios y agencias de noticias internacionales describieron la situación planteada como un acto de "rebeldía contra EEUU" por parte de  la mayoría de los mandatarios latinoamericanos presentes en la cumbre.

Antes de firmar lo que quería el presidente norteamericano, Lula, uno de los "rebeldes",  señaló que "es cada vez mayor el abismo que separa a ricos y pobres en nuestro continente y en el mundo", y precisó que el gran desafío del siglo es "el combate al hambre, a la pobreza y a la exclusión social".

"En América Latina, el número de personas en condiciones de extrema pobreza pasó de 48 para 57 millones; 26 por ciento de la población vive con menos de dos dólares por día; hay 19 millones de desempleados y de cada 10 nuevos empleos generados, siete son informales; la falta de empleo afecta de manera particularmente perversa a mujeres, negros, indios y jóvenes", añadió.

En implícita alusión al "neoliberalismo", dijo que estas son consecuencias "de una política económica supuestamente sana y adecuada", cuando se trata realmente "de un modelo perverso que separó equivocadamente lo económico de lo social, opuso estabilidad a crecimiento y divorció responsabilidad y justicia".

Fiel a su estilo de hablar  con la izquierda y gobernar con la derecha, el presidente brasileño terminó subscribiendo el tratamiento del "libre comercio"  propuesto por Bush, que no es otra cosa que la apropiación final del mercado latinoamericano por parte de los bancos y empresas trasnacionales de EEUU. (Ver: ¿Una rebelión en serio contra EEUU?).

Por su parte el otro presidente "rebelde", Néstor Kirchner de la Argentina, después de firmar el acuerdo, dijo que el ALCA  "no puede ser un camino de una sola vía ni el resultado de imposiciones de fuerza".

Antes de presentarse sonriente y bromeante con Bush frente a las cámaras, Kirchner había armado en su país una pelea mediática con EEUU y el FMI, asegurando que le iba a ganar por "nocaut" al presidente norteamericano.

El lunes se puso un paño de agua fría tras reunirse con el jefe del FMI, Horst Koehler, y tuvo un encuentro cordial, distendido, y matizado con chistes con el mandatario estadounidense.

Junto a Condoleezza Rice acompañaron a Bush durante la reunión el secretario de Estado Colin Powell, el subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales John Taylor, el subsecretario para Asuntos Hemisféricos, Roger Noriega y el jefe de despacho de la Casa Blanca, Andrew Card.

Del lado argentino estaban junto a Kirchner, su esposa Cristina, el canciller Rafael Bielsa, el ministro de Economía Roberto Lavagna y el secretario de Legal y Técnica Carlos Zanini.

Kirchner concluyó agradeciendo a todos los funcionarios estadounidenses que acompañaban a Bush por haber dado su apoyo a la "lucha" de Argentina contra la burocracia del Fondo, y a su vez le prometió al presidente estadounidense que la Argentina va a cumplir con todas sus "obligaciones" inherentes al pago de la deuda externa.

Bush felicitó a Kirchner por su lucha contra la "corrupción", un tema al que Estados Unidos le está dando mucha importancia junto al de  la lucha contra el "terrorismo", que no es otra cosa que la prolongación de su guerra contra el "eje del mal" en territorio latinoamericano.

En su discurso de despedida Kirchner puso el énfasis de su gestión de gobierno en la "lucha contra la corrupción y el terrorismo" a los que calificó como temas centrales de su administración.

Después de "rebelarse" contra la hegemonía de EEUU en la región, y  en el capítulo sobre Gobernabilidad Democrática, los 34  mandatarios destacan la importancia de tres compromisos: luchar contra la corrupción, el terrorismo y la pobreza.

"Reiteramos que entre las principales causas de inestabilidad en la región está la pobreza, la desigualdad y la exclusión social, que debemos enfrentar en forma integral y urgente", señala la Declaración de Nuevo León.

Por supuesto que a todos esos males sociales lo piensan  combatir en alianza con Bush y con los bancos y trasnacionales que están detrás de la aprobación final del ALCA.

El encargado de clausurar esta cumbre fue el presidente anfitrión, Vicente Fox, quien hizo un llamamiento a los países presentes a unir esfuerzos en favor de los pobres.

"La Declaración de Nuevo León representa la expresión de un compromiso continental para seguir trabajando de manera coordinada a favor de nuestros pueblos, cuyo futuro, depende de lo que hagamos hoy responsablemente", sentenció.

Después de la firma de la Declaración Final, los 34 presidentes de las Américas -excepto Cuba porque no forma parte de la Organización de Estados Americanos (OEA)- abandonaron el centro donde estuvieron reunidos durante dos días para hacerse la foto oficial y ofrecer una rueda de prensa.

Después de sus incontables apelaciones a la "lucha contra la pobreza", y una vez concluidos sus trabajos, los mandatarios se fueron a degustar una comida de gala ofrecida por Vicente Fox, el anfitrión de la primera cita continental del año.

Lo que se dice un final feliz y sin privaciones.


 VOLVER A HOME

comentar esta nota

© Copyright 2003  iarnoticias.com | Derechos reservados | Director Rodrigo Guevara

 

Se autoriza el libre uso, impresión y distribución de toda la información editada, siempre y cuando no sea utilizada para fines comerciales y sea citada la fuente.

contactos@iarnoticias.com